La historia de 1879 NO DEBE REPETIR
2013 a 2016 - NUESTRA HISTORIA
Leoncio Prado, Andres Avelino Caceres, ejemplo a seguir:
Un día jueves 15 de julio, fue el del “fusilamiento” del
Coronel Leoncio Prado. Sobre ambos hechos es conveniente efectuar rotundas
aclaraciones con miras conocer la verdadera, la auténtica historia que nos
muestre tal cual fuimos y nos comportamos en momentos trágicos para el país y,
asimismo, nos desvele algunos mitos que, en mala hora, persisten en nuestra
conciencia colectiva.
El maestro Manuel Gonzales Prada, en su famoso Discurso en el
Politeama, escribió que los verdaderos enemigos que nos derrotaron en la
fatídica Guerra del Guano y el Salitre fueron el injusto olvido, la
marginación, la miseria, analfabetismo e ignorancia en la que sucesivos y
mediocres gobiernos oligárquicos condenaron a millones de indígenas y mestizos
que vivían y sobrevivían en los Andes. Entre otras frases decía que:
“La historia de muchos gobiernos en el Perú cabía en tres palabras: Imbecilidad
en acción” y, resaltando el papel de la educación: “A ustedes maestros de
escuela les toca galvanizar a una raza que se adormece bajo la tiranía del juez
de paz, del corregidor y del cura, esta trinidad embrutecedora del indio”.
En aquel entonces, nuestros implacables enemigos fueron
también los egoísmos, las rivalidades y mezquindades entre un jefe militar, un
caudillo civil y otro. Así, mientras Andrés Avelino Cáceres era derrotado en
las llanuras de Purrumpampa, durante la batalla de Huamachuco, donde se produjo
el execrable repase con los soldados heridos, el
general Miguel Iglesias en Cajamarca y cual un orgulloso chileno más,
celebraba esta aciaga derrota: se trataba de sacar de competencia a un rival en
la ambiciosa carrera por tomar el poder e iniciar la vergonzosa repartija
personal y de casta. A dicha batalla, los hambrientos y sacrificados soldados
que participaban en la heroica campaña de la Breña, arribaron desde el centro
del país caminando en larga y cansada marcha trepando cimas, cruzando ríos y
bajando quebradas. Tropas mal pertrechadas e integradas mayoritariamente por
indígenas y mestizos, quienes portaban anticuados fusiles de diferentes marcas,
las escasas municiones servían para un fusil más no para el otro y, para colmo,
sin bayonetas. En tanto, en Arequipa, otro caudillo militar, el general Lizardo
Montero, guardaba celosamente en su almacén miles de fusiles que se oxidaban
ante la falta de uso.
Veamos ahora la historia del “fusilamiento” del Coronel
Leoncio Prado, un héroe sin discusión alguna. Según versión de Abelardo
Gamarra, cuando en la mañana del 15 de julio de 1883, el ejército sureño
abandonaba la ciudad de Huamachuco, al haberse decretado una peligrosa epidemia
de gangrena, en vista de la gran cantidad de sangrantes muertos y heridos en el
campo de batalla, Gorostiaga, el jefe chileno, ordena a un subalterno que, a
quemarropa, descerraje un disparo en la frente del joven oficial quien, tendido
en un humilde camastro, a duras penas se mantenía con vida sufriendo los
dolores de las heridas recibidas en la batalla. A fin de amenguar el alevoso
crimen cometido en contra de un militar de alto grado, postrado y moribundo, la
versión del fusilamiento fue inventada por el historiador chileno Benjamín
Vicuña Mackena; versión que, por desgracia, aun se sigue difundiendo a través
de los contenido curriculares, se escucha en ceremonias realizadas en
instituciones educativas de todos los niveles y hasta se lee, observa
y escucha en diversos medios de comunicación.
Entonces, es urgente e imperativo volver a enseñar y repasar
la historia, por más trágica y dolorosa que parezca. Será esta la única
garantía para ir construyendo un proyecto de país con Identidad Nacional
que, sin distingos de ningún tipo, nos cobije y brinde oportunidades a todos
los peruanos y así no persistir tercamente siendo una patria ancha y ajena para
las grandes mayorías.
AHORA LA HISTORIA SE REPETIRÁ, despues de la HAYA?
la pregunta : que TODOS RESPONDEREMOS.
RECOMIENDO A LEER MAS sobre nuestra historia pasada;
http://guerradel79.blogspot.com/2008/01/delimitacin-martima-tratados-de-1954.html
